El Consejo Profesional de Química de la Provincia de Buenos Aires expresa su preocupación ante el incendio registrado en la Subestación Tolosa de EDELAP nn la ciudad de La Plata, y reclama que las autoridades competentes dispongan, con carácter urgente, la realización de pericias ambientales integrales que permitan determinar qué sustancias y materiales estuvieron involucrados en el siniestro, y si se produjo algún tipo de afectación sobre el ambiente y la salud de la población.
Si bien las causas del incendio y las características de los equipos afectados deberán ser establecidas por las investigaciones correspondientes, desde el CPQ-PBA consideramos que un episodio de estas características no puede ser evaluado únicamente desde el punto de vista eléctrico o estructural. También debe determinarse qué ocurrió con los materiales y sustancias químicas presentes en la instalación antes, durante y después del incendio.
En particular, resulta necesario establecer si los transformadores afectados contenían aceites dieléctricos, cuál era su composición y qué cantidad se encontraba presente. También debe determinarse si existió algún derrame como consecuencia del incendio, la explosión o las tareas posteriores de intervención, y qué medidas fueron adoptadas para contener esos materiales.
Esta cuestión adquiere especial relevancia porque los aceites utilizados en transformadores cumplen funciones de aislamiento y refrigeración y, ante un incendio de magnitud, pueden derramarse, degradarse por efecto de las altas temperaturas o ser arrastrados por el agua utilizada durante las tareas de extinción. Por ello, no alcanza con determinar si hubo o no una emisión visible: es necesario investigar qué sustancias pudieron liberarse y cuál fue su destino.
Asimismo, debe evaluarse la eventual generación de gases, vapores, material particulado, hidrocarburos y otros productos de combustión, cuya composición dependerá de los materiales efectivamente afectados. La combustión de aceites, cables, plásticos, aislantes y otros componentes eléctricos puede generar sustancias que requieren una evaluación química específica.También consideramos indispensable determinar si los equipos involucrados contaban con antecedentes de controles sobre sus fluidos dieléctricos.
Frente a un incendio de esta magnitud, la población tiene derecho a conocer qué sustancias estuvieron involucradas, qué controles se realizaron y cuáles fueron los resultados de las evaluaciones ambientales.
Por eso, el Consejo Profesional de Química solicita que los organismos competentes informen públicamente las actuaciones realizadas, los resultados de las pericias y los análisis ambientales que se efectúen, así como las medidas de prevención, contención y remediación que eventualmente correspondan.
Desde nuestra entidad ponemos a disposición de las autoridades nuestra experiencia y la de los profesionales matriculados para colaborar en las tareas de evaluación, monitoreo y asesoramiento técnico que sean necesarias.
La seguridad química y ambiental requiere controles permanentes, profesionales capacitados y decisiones basadas en evidencia. Ante un episodio de estas características, investigar, medir e informar no es una opción: es parte de la responsabilidad de proteger a la población y al ambiente.
Investigar, medir e informar es parte de la responsabilidad de proteger a la población y al ambiente.



