EL PERSONAL DE EMERGENCIA Y LOS BOMBEROS DEBEN CAPACITARSE PARA AFRONTAR SINIESTROS VINCULADOS CON SUSTANCIAS QUÍMICAS

Tras una solicitud de audiencia a la ministra Daniela Vilar, el presidente del Consejo Profesional de Química, Dr. Carlos Colángelo, fue recibido el día 20 de marzo de 2025 por el Jefe de Gabinete del Ministerio de Ambiente de la Provincia de Buenos Aires, Lic. Matías Fernandez, y por el Subsecretario de Control y Fiscalización, Luis M. Couyoupetrou.

Lamentablemente, este tipo de siniestros que representan un potencial riesgo para la población y el ambiente, se suceden en el espacio urbano con una frecuencia alarmante. Frente a esto, se requiere que los agentes responsables de garantizar la seguridad del espacio público, cuenten con los recursos y la capacitación suficiente para saber identificar y manipular las sustancias químicas involucradas. 

En este sentido, el presidente del Consejo Profesional de Química, Dr. Carlos Colángelo, sostuvo que “el conocimiento en torno a las sustancias químicas involucradas en eventuales accidentes es la herramienta fundamental a través de la cual se debe instrumentar cualquier operativo de seguridad y/o evacuación, dado que ello determinará el grado de peligrosidad de la sustancia en cuestión, y en consecuencia las acciones a implementar para garantizar la seguridad de manera inmediata”. 

Así, el Dr. Carlos Colángelo aseguró que “desde nuestra entidad profesional venimos advirtiendo que, cuando se suscitan estos episodios, comúnmente existen grandes dilaciones en la determinación de la sustancia involucrada, o errores en los procedimientos desarrollados, siendo ejemplo de ello la no determinación del compuesto involucrado en la tinción del Arroyo Sarandí”. Por esta razón, el presidente del Consejo Profesional consideró “imperioso que el personal abocado a restituir el orden y la seguridad posea un amplio conocimiento sobre los protocolos de manipulación de las diversas sustancias químicas”.

Como ejemplo, el Dr. Colángelo mencionó el caso reciente del pasado 26 de marzo en las inmediaciones del shopping Abasto, en el barrio porteño de Balvanera, cuando la liberación de un líquido espumoso blanco emanado por las alcantarillas generó importantes complicaciones en la zona: “en dicha ocasión se demoró más de lo debido en determinar que aquella sustancia no era nociva, ya que se trataba de un producto alcalino utilizado para tareas de limpieza. Por tanto, si el personal hubiera tenido la capacitación necesaria, no se hubieran generado mayores inconvenientes en la circulación habitual del lugar”, aseguró.

En esta línea, Colángelo contrapuso que “existen una infinidad de otros casos donde la liberación de sustancias al ambiente representó un riesgo inminente para la población”, frente a los cuales la rápida acción basada en un conocimiento de los protocolos hubiera dejado consecuencias más favorables: “entre ellos podemos mencionar la explosión del reactor en la planta de Atanor, el reciente incendio en el frigorífico de gorina, o los diversos derrames tóxicos que se producen frecuentemente en las autovías”, expuso. 

Ante este panorama, el Consejo Profesional de Química de la Provincia de Buenos Aires, manifiesta su plena voluntad de trabajar de manera mancomunada con los Cuerpos de Bomberos y los equipos de Emergencia de alcance local y provincial, poniendo a su disposición todas las herramientas de capacitación disponibles, a los fines de brindar herramientas suficientes y actualizadas para el debido procedimiento en siniestros en los cuales se registre la liberación de sustancias químicas, involucrando en estos procesos a profesionales debidamente matriculados.